viernes, 20 de julio de 2012

Poco a poco, de vuelta al fascismo

La noticia de la que os voy a hablar a continuación era para mí totalmente desconocida hasta hace unas horas, y éso que tiene ya unos 3 meses, pero para mí había pasado totalmente desapercibida. Y es que, el pasado 11 de Abril, el Ministro de Interior Jorge Fernández Díaz, dijo en el Congreso que la pena mínima por convocar algaradas a través de internet será de 2 años de prisión. Como desconocía el significado exacto del término algarada lo busqué en la página de la RAE, y ésto es lo que dice: "algarada: Tumulto causado por algún tropel de gente". Si entendemos tumulto como un alboroto, tal y como también viene recogido también en la RAE, lo que tenemos es una grave violación de la libertad de expresión. Desde el Ministerio de Interior se arguye que la medida se ha tomado a partir de los sucesos ocurridos durante la Huelga General del pasado 29 de Marzo, sobre todo en Cataluña, donde tuvieron lugar algunos incidentes violentos (sí, lo recuerdo, cuatro antisistemas que se aprovecharon de la situación y que el resto de la gente que se estaba manifestando abucheó porque no creía en la violencia). Le recuerdo al señor Ministro que desde que el generalísimo no está entre nosotros, el derecho de reunión existe y con medidas como ésta se está coartando.

Por otro lado se ha explicado que se endurecerán las actuaciones de los Cuerpo y Fuerzas de Seguridad del Estado contra aquellas personas que ejerzan la resistencia pasiva, ya que según el Ministro "hay que robustecer la autoridad legítima de quien legítimamente tiene la exclusividad de la actuación con fuerza, que son la Policía Nacional, la Guardia Civil y las policías autonómicas." En definitiva, que le da carta blanca a las fuerzas de seguridad para repartir "cera" a diestro y siniestro y sin control. Y, como ya he repetido en varias ocasiones, no son los policías ni los guardias civiles los culpables de todo ésto, ellos sólo actúan según se les ordena, como cualquier trabajador de una empresa, los auténticos culpables son los que mandan y los que cambian leyes para que se pueda hacer con impunidad.


Por último, y a dónde realmente quería llegar en este "post", vamos a analizar un poco la situación. A cada medida que se toma se produce inequívocamente un efecto. Los inmigrantes cada vez van a estar peor en nuestro país, lo que va a provocar una huida masiva de éstos y que dejen de llegar nuevos. Suben las tasas para estudiar y se reducen las becas considerablemente, en consecuencia, sólo la gente con un nivel adquisitivo alto podrá permitirse una formación académica, el resto, la gran mayoría, condenados a la ignorancia. Cada vez tenemos menos dinero la clase media-baja y más la clase alta, aumentan las diferencias. Se vuelve a la censura y se ponen trabas a la convocatoria de reuniones y manifestaciones con leyes como la comentada más arriba. Si tienes dinero te podrás permitir un médico, si no, te jodes y te mueres. Los jóvenes (y no tan jóvenes) preparados van a emigrar al extranjero, ya que aquí no hay oportunidades y tendrán que buscarlas fuera de nuestras fronteras. Y podría seguir con un largo etcétera. ¿Todo ésto os suena de algo? A mí desde luego que sí, volvemos a la era fascista, ésa que nuestros padres y abuelos sufrieron y que tanto les costó derribar.

Fuente: EuropaPress

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